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Noticias - Encuentro Internacional de Kamishibai llegó a Centros Educativos Nikkei

Encuentro Internacional de Kamishibai llegó a Centros Educativos Nikkei

Fueron dos presentaciones llenas de tradición, historia y mucha imaginación. Yasuhiro Sadoyama, ilustrador y cuentacuentos conocido como ‘Sadoyan’, se encargó junto a Pepe Cabana, de construir un puente cultural desde Okinawa hasta Lima, para llevar alegría a pequeños alumnos del CEINE Santa Beatriz y del Colegio La Unión.

 

Pepe Cabana, gestor de esta gran travesía cultural, nos contó cómo se fue cristalizando la llegada de Sadoyan a nuestro país.

La oportunidad se da el año pasado cuando visité Okinawa, gracias a un proyecto de viaje que contó con el respaldo de AELUCOOP. Visité Kyoto y Tokio, pero también vi la gran oportunidad de llegar a Okinawa, donde Sadoyan, quien ya sabía de mi visita, tuvo la gentileza de buscarme, compartir conmigo su trabajo, y dije: “tengo que hacer todo lo posible para que venga al Perú”. Así que desde esa fecha (noviembre), empecé a trabajar y tocar puertas de diversas instituciones, entre ellas AELUCOOP, para que pueda hacerse realidad este proyecto.

¿Cómo ha sido la receptividad que ha tenido el artista japonés?

Ha sido maravillosa, muy significativa. La gente no solo ha disfrutado el kamishibai sino también de la cultura okinawense, con nuevas palabras que han aprendido y trascendido. Hay personas que en las presentaciones le llevan regalos y cada día siempre hay algo especial, tanto en el público adulto como en los niños. Lo interesante es también cómo hemos buscado diferentes espacios para que Sadoyan se lleve una experiencia distinta en públicos como en escenarios, entre ellos, centros culturales, bibliotecas y colegios como La Unión y Santa Beatriz.

¿Sientes que se está abriendo un puente cultural muy fuerte del kamishibai entre Perú y Japón?

Claro que sí. Es la idea del proyecto que se llama Raymi (fiesta) Kamishibai (teatro de papel), que impulsa una cultura de kamishibai para que el público en general, y especialmente los alumnos de colegios, puedan aprender y desarrollar su propia propuesta ligada a un tema de identidad. Por ello, este proyecto tiene como fin traer cada uno o dos años, un exponente de kamishibai del Japón, y también habrán autores e ilustradores japoneses. Ya hemos tomado contacto con Keiko Kasza, que es una de las más grandes exponentes y esperamos que pueda venir al Perú.

¿Cómo resumes las presentaciones de Sayokan en nuestro país?

Como director de este proyecto, primero, la satisfacción de ver que las cosas se pueden hacer realidad y que nada es imposible. Segundo, que a pesar de la diferencia del idioma, el arte con corazón y sentimiento, trasciende y rompe las barreras. Estamos muy conmovidos y agradecidos con toda la entrega y profesionalismo que está demostrando día a día. Junto a Tatiana, mi compañera, creemos que ha sido una muy buena elección esta primera venida desde Japón.

 

SADOYAN: UN VIAJE MÁGICO DE OKINAWA AL PERÚ

Qué lo motivó a venir al Perú.

Fue una invitación de Pepe Cabana cuando estuvo en Okinawa y me invadió la expectativa por conocer este país y sobre todo a sus niños, quienes ya luego de algunas presentaciones me han demostrado que son muy animados y alegres. Ha sido una linda experiencia, muy divertida.

A qué se dedica en Japón

Tengo 7 años practicando el arte del kamishibai. Vivo en Okinawa así que mi trabajo está centrado en esta cultura, por ello utilizo palabras del dialecto e historias tradicionales de esta acogedora isla. Asimismo creo historias nuevas e ilustraciones para que se mantengan vivas entre los niños.

¿Ha logrado encontrar alguna similitud en la cultura del Perú y Japón?

En el Perú tienen el español, pero también está el quechua como idioma antiguo, y esta relación es similar a la que hay en Japón entre el japonés y el uchinaguchi, que es el dialecto de Okinawa. Si no hay gente que lo conserve y lo mantenga, está condenado a desaparecer, entonces en la medida de lo posible trato de incorporar dibujos y palabras a través del kamishibai, para que se mantenga y no se pierda el idioma que es parte importante en la cultura de Okinawa.

¿Cómo hacer que los niños puedan interesarse por la historia y cultura de su país?

A través del entretenimiento. También es importante transmitirlo a través de historia, no en un libro escolar que es muy formal, sino incorporar elementos para que mientras los niños se diviertan, puedan conocer de cerca la historia, la cultura y las tradiciones.

Y finalmente qué tal la experiencia con Pepe Cabana, un artista que hace un trabajo similar al suyo en Perú.

Maravillosa. Tenemos el mismo sentimiento, estoy del otro lado del mundo y el hecho que se haya podido realizar, para mí es una experiencia milagrosa.